Tres recetas caseras

por Fran el 10 septiembre 2012

1. Humus

La pasada primavera sufrí un incómodo problema de salud - nada grave - por el que estuve varios días a base de dieta casi vegetariana, ocasión que aproveché para aprender a hacer humus, una especie de paté de garbanzos. Buscando por aquí y por allá en internet y preguntando a mi amigo Ántoli, la receta personal que sigo es la siguiente:

Ingredientes:

400 g de garbanzos cocidos (peso en seco, es decir, 400 g de garbanzos pesados antes de cocer).
Y todos los ingredientes a continuación, en una cantidad al gusto:
2-3 dientes de ajo
2-3 cucharadas soperas de sésamo, crudo o tostado
1 cucharada de café de cominos molidos
el zumo de 1/2 limón
sal
pimienta negra (opcional; yo no la uso)

Para el aderezo:

Pimentón dulce y aceite de oliva virgen extra.

Para tomar:

Apio, zanahoria y pimiento rojo, todo en crudo y cortado en barritas.

Preparación:

1) Aunque no forma parte de la receta en sí, comentaré cómo preparo los garbanzos. Cocer sin sal según las instrucciones del envase, teniendo en cuenta que han de quedar "al dente" es decir, evitar dejarlos muy cocidos, como cualquier cosa que vayamos a hacer puré. De esta forma conservamos la mayor parte de las propiedades nutritivas de la legumbre. Reservamos algo del caldo en que hayamos cocido los garbanzos.
También se pueden usar alternativamente garbanzos ya cocidos, pero en este caso escurrir muy bien y no usar el caldo de su conserva posteriormente.

2) En un recipiente apropiado para batir, pondremos los garbanzos cocidos, los ajos troceados, el sésamo, el comino, el zumo de limón y la sal (pimienta también si queremos, pero como dije, yo no le pongo). Añadimos un poco del caldo de cocción reservado y batimos todo bien. Añadiremos tanto caldo como ligero queramos que quede el humus. Si no tenemos caldo de cocción, añadimos agua sin más.

3) Una vez que esté todo bien batido, lo servimos aderezado con un poco de pimentón dulce por encima y un chorro de aceite de oliva virgen extra, ambos en la cantidad que prefiramos.

Notas:

- Si sobran garbanzos cocidos, los congelamos y ya los tenemos listos para otra ocasión.

- El sésamo tostado me resulta más sabroso que el crudo, pero aún así lo compro crudo y lo tuesto en el momento de usar en una sartén o cazo con base ancha, sin aceite ni nada y a fuego lento porque se puede quemar.

- Aunque las formas de tomar el humus son muchas, la mía habitual es hundir en él barritas de verdura cruda (apio, zanahoria y pimiento rojo son mis sugerencias) y tomarlo directamente untado en ellas.

- ¡Buen provecho! :)

2. Ajoaceite / Alioli

Pasó mucho tiempo desde la última vez que hice "ajo", como le llamamos para acortar normalmente en Murcia, hasta que me puse en busca de LA RECETA DEFINITIVA. Y leyendo otros comentarios y experiencias y basándome en la mía propia, al fin llegué a la alquimia infalible del ajoaceite, que ahora comparto con vosotros. He aquí:

Ingredientes:

Ajo, tantos dientes como intensidad de sabor queramos (yo suelo usar tres)
Aceite de oliva virgen extra
1 huevo
Limón
Sal

Preparación:

1) En un vaso de batidora añadimos los ingredientes en este orden, y no es superstición: el aceite, la clara del huevo, los dientes de ajo troceados, un chorrito de limón y la sal.

2) En un primer momento, batimos todo bien, y a continuación vamos añadiendo un poco más de aceite y batiendo, más aceite, y batiendo para mezclar…Así hasta que poco antes de que tengamos la cantidad final que queramos, añadimos la yema de huevo para que la salsa quede menos densa, un poco más ligera. Y ya estará lista.

Notas:

- Para que el ajo no repita es muy importante eliminar el corazón tierno de cada diente antes de trocearlos.

- El limón no es un ingrediente necesario, pero su sabor le da un buen toque al "ajo" y además hace de conservante por sus propiedades naturales antibacterianas, en especial contra la bacteria de la salmonelosis.

- Para verter el limón al vaso de la batidora, usar un colador y evitaremos que caiga dentro alguna semilla.

- El punto de sal es muy importante: pasarse dejará incomible nuestra salsa y quedarse corto la dejará muy sosa.

- El aceite de oliva virgen extra en crudo da calidad a cualquier receta, pero se puede usar de oliva refinado, de girasol… Aunque su sabor y cualidades no se podrán comparar a un ajoaceite hecho con un buen aceite de oliva virgen extra.

- ¡Buen provecho! :)

3. Desodorante casero

Podemos alargar la duración de nuestro desodorante habitual usando alternativamente otro casero para cuando estemos por casa o si nos vemos en un apuro y tenemos otra cosa.
Mezclando bicarbonato sódico con polvos de talco tenemos un desodorante casero y a un precio de risa. La proporción de la mezcla varía según la fuente que consultemos, pero en mi caso va bien con tres partes de talco por cada cinco de bicarbonato. Hay quien los mezcla al mitad y mitad.
Para fabricarlo tomo una cucharada sopera y en un bol echo una proporción de 3 y 5 cucharadas de cada ingrediente hasta tener la cantidad que quiero. Como dosificador, encontré en un bote de especias de cocina el ideal, tanto para recargarlo como para luego aplicarlo.

La acción desodorante en sí la proporciona el bicarbonato; el talco tan solo es para suavizar la zona donde lo apliquemos y por su efecto de absorción del sudor. Hacen, pues, una buena pareja.
Una advertencia: el bicarbonato "se come" el color de la ropa, por eso no es aconsejable que nos pongamos este desodorante casero con ropa de color. Es por lo que decía de usarlo cuando estamos en casa, o también cuando vamos a llevar ropa muy clara.

Y en cuanto a la tolerancia sobre la piel, en todos los años que lo llevo usando nunca he tenido problemas, ni irritaciones ni nada de nada, aunque también aclaro que nunca lo he utilizado más de una vez al día.
Una receta cosmética casera muy recomendable :)