Esquejes

por Fran el 21 octubre 2011

En primavera comencé a recorrer un nuevo camino: el de los esquejes en jardinería. Y antes de que entre más el otoño quiero homenajear a mis dos queridos supervivientes.

Cuidar plantas, verlas crecer, te da una medida más real del tiempo en la vida, acostumbrados a las prisas cotidianas. Es por eso por lo que casi todas las plantas que tengo eran muy pequeñas al principio. Algunas, como los cactus y carnosas, son muy fáciles de multiplicar porque arraigan en prácticamente cualquier sitio. Así que en marzo empecé mis experimentos con esquejes.

Candidatos: higuera, rosal y granado. Busqué información en internet (hay mucha sobre ellos) de la que solamente puse en práctica parte, cometiendo además torpezas mayúsculas que no me importa reconocer, como por ejemplo poner en agua los esquejes de higuera y granado pero no cambiarla pasados unos días…
El caso es que como digo, a mediados de marzo (dato orientativo: vivo en Murcia, una zona de España con una primavera más cercana al verano en temperaturas que la primavera convencional) puse los esquejes de granado e higuera en agua, y pasadas unas cuatro semanas todos tenían pequeñas hojitas nuevas. Los tallos no tenían signos de que sobre ellos hubieran brotado raíces, solo una diminutas puntas blancas; a pesar de todo creí que era el momento de pasarlas a tierra y eso hice.
Un fracaso. Al poco tiempo todos los esquejes tenían pinta de estar más muertos que vivos. Excepto uno de ellos, de higuera, que mantenía aún las hojas milagrosamente. Todos los de granado tenían un aspecto horrible.

Llegado el momento en que iba a vaciar las macetas de los difuntos esquejes, vi que aún uno de los de granado que yo daba ya por habitante del cielo de los esquejes, todavía mantenía algunas hojas verdes. Así que seguí cuidándolo.

Pasados los días, tanto la higuera como el granado continuaban su lucha por sobrevivir en la primavera murciana, una estación que estimula las plantas a crecer como en pocos lugares. ¡Sobrevivieron ambos!, y al llegar el verano dieron el estirón definitivo, conservando este aspecto actualmente:

Esquejes - higuera y granado

El granado tiene una altura aproximada de unos 60 centímetros.
En las siguientes fotos señalo la parte de tallo que se corresponde con el esqueje original:

Esquejes - higuera y granado

Esquejes - higuera y granado

Esquejes - higuera y granado

Esquejes - higuera y granado

Esquejes - higuera y granado

Ahora queda por delante lo que supongo será un tranquilo otoño y después un enigmático invierno, ya que ambas son caducifolias y hasta que no rebroten la próxima primavera no podremos respirar tranquilos. Les he cogido un cariño enorme como es fácil imaginar. ¡Y es que hasta la higuera tiene tres higuitos! :)

Y como apunté al principio, lo intenté con rosales también, y con ellos sigo intentándolo de nuevo ahora. Si logro sacarlos adelante dedicaré un nuevo articulo para ellos y su particular odisea.

2 comentarios

Me encanta! Acabo de coger dos esquejes de un granado, ahora los he puesto en agua. Entonces cuando ponerlos en tierra? Yo vivo en el sur de valencia y el tiempo es bastante parecido al de murcia.

por Bárbara el 17 de noviembre de 2012, 14:02. #

Hola, Bárbara:

Bueno, como ves yo los cogí en primavera, con lo que no sé cómo irán en estas fechas los esquejes.
Los tuve aproximadamente un mes en agua; comenzaron a salirles unas puntitas blancas y deduje que eran el inicio de las raíces y en ese momento los pasé a tierra.

De todas formas, cuando quieras crear plantas apartir de esquejes es mejor que tomes varios, unos ocho o diez, porque nunca sabes cuáles de ellos sobrevivirán. Dos son pocos, pero ¡suerte! :)
¡Ah! y renuévales el agua de vez en cuando, cada tres días más o menos.

Gracias por tu comentario. Saludos desde Murcia

por Fran el 20 de noviembre de 2012, 12:25. #