La leyenda del capitel corintio

por Fran el 05 octubre 2010

El capitel corintio es un cilindro acampanado rodeado de tres filas de hojas de acanto. En los ángulos aparecen todavía unas volutas pequeñas como reminiscencia del orden jónico, al cual pertenece todo el resto del edificio.
[..] Los escritores antiguos atribuyen su invención a un gran esculktor llamado Calímaco. Una leyenda añadía que este artífice lo había inventado en Corinto; según ella, el artista se inspiró en una canastilla con flores y hojas de acanto dejada en la tumba de una joven por su nodriza, y aquel penacho de hojas y flores encima de la estela inspiró al escultor Calímaco la idea del nuevo capitel, que por eso se llamó corintio.
La leyenda siempre encierra algo de verdad. Calímaco trabajaba en Atenas a fines del siglo V a.C.; era escultor notable, pero parece que tenía placer especial y habilidad singular para obras decorativas. En el Erecteión se veía su gran lámpara de hojas de acanto que sobresalía del tejado. Nada pues tiene de particular que en el círculo de artistas del tiempo de Pericles naciera la idea de aprovechar estas formas vegetales para el coronamiento de la columna, y que Calímaco,el fundidor, diera al problema la feliz solución del capitel llamado corintio.
A partir de de esta época, las hojas de acanto, con sus rizos ordenados simétricamente, se encuentran en casi todas las manifestaciones del arte decorativo griego.



(Texto extraído de "Historia del Arte - Tomo 4, Grecia" de Salvat, siendo un proyecto realizado para El País.)