Atención a los demás

por Fran el 12 octubre 2008

Las clases con Ana, mi alumna psicóloga, comienzan a las 12 y media de la mañana pero a veces se retrasan un poco porque tiene que terminar de atender una visita precedente de alguna de sus mamás (su área profesional es la educación prenatal y postnatal fundamentalmente), así que amablemente me hace pasar a su sala de espera donde como en todas te acompaña un buen número de revistas y publicaciones varias con las que entretener el tiempo.

Pues este viernes pasado ojeé un pequeño manual informativo para familiares de pacientes con Deterioro cognitivo leve o Demencia leve editado conjuntamente por la Fundación Alzheimer España y la Fundación Neurociencias y Envejecimiento. Al final de esta guía viene una tabla-resumen que, aunque dirijida a familiares de personas con demencia leve, por experiencia comprobé que es útil para cualquiera que en su entorno conozca a alguien con problemas cognitivos y de conducta.
Este es el contenido de la tabla-resumen a la que me refiero:

Problemas de memoria


- No discutir con el paciente (por ejemplo, si ha contado o no un suceso).
- No culpabilizarle por sus fallos.
- Aumentar más la comunicación con el paciente.
- Estimular la realización de ejercicios de memoria.

Síntomas de depresión


- Hacerle hablar y que exprese sus sentimientos. No culpabilizarle.
- Proporcionar un ambiente seguro, tranquilo y afectivo. No expresar ansiedad.
- Si el hablar de un tema le afecta, desvío de atención a otro tema.
- Buscar actividades gratificantes que le gustaron.
- Buscarle actividades lúdicas en las que participe (en grupo mejor).

Apatía, pérdida de interés o indiferencia


- Es importante que se mantenga o recupere una actividad física.
- Hay que saber qué le gustaría hacer y mantenerlo lo más activo posible, sin forzarle. Alabar los esfuerzos y logros.
- Potenciar sus habilidades, hobbies o pasatiempos.
- Hacerlo de forma progresiva, que se sienta importante, útil y activo.

Ansiedad, irritabilidad, agitación


- Llamarle por su nombre, para personalizar. Buscar el contacto visual.
- Intentar tranquilizarle verbalmente con respuestas, sin agresividad.
- Intentar tener contacto físico, no brusco, en manos u hombro.
- Buscar lo que le está afectando y sacar al paciente de esa situación. Cambio de ambiente (andar con él, manteniendo el contacto físico) dándole seguridad y tranquilidad mientras se desvía la atención con otra cosa.
- Intentar distraerle con algo que le guste (desvío de atención).
- Analizar por qué ocurrió y hacer modificaciones para que no vuelva a ocurrir.
- Siempre dar una respuesta a sus sentimientos, no ignorar, ni tampoco darle demasiada importancia.
- Intentar reducir la estimulación excesiva.
- Simplificar el ambiente que le rodea, evitar hacer cambios drásticos.
- Evitar bebidas estimulantes (café y similares, alcohol).



Muy útiles todos estos consejos y con los que vemos con qué poco se le puede hacer más fácil la vida a esas personas que notamos que algo les ocurre y no sabemos bien cómo ayudarles, por si metemos la pata, porque quizás no encontramos el mejor momento...