:: ¿Dónde van los pensamientos? ::

por Fran el 21 julio 2007

¿Dónde van los pensamientos? ¿Dónde va todo aquello que pensamos por un instante y que quizás no volvamos a recordar jamás?
Un diario ha sido el lugar clásico donde se han recogido por escrito esos pensamientos. Yo mismo aún conservo lo escrito diariamente desde los 17 y los 20 años aproximadamente.
Ahora Internet da la posibilidad de compartir lo que pensamos con un alto grado de sinceridad sin llegar a la desnudar nuestra intimidad como se hace en las páginas de un diario, páginas que completamos creyendo que nadie nunca las leerá.
Así que aquí va una pequeña recopilación de algunas cosas que han pasado por mi mente estos últimos días:

* Gordos *

Sí, gordos, no "personas con sobrepeso". Es que nunca me gustaron los eufemismos.
Hay tantos obesos y personas con sobrepeso (epidemia reconocida por los médicos, pero que parece que nosotros aún no queremos reconocer) que se empieza a correr un peligro semántico muy grave: llamar "gordo" a un obeso, llamar "normal" a un gordo, llamar "delgado" a una persona normal y llamar "anoréxico" a una persona delgada.
No, me niego a esta "traslación semántica". Igual que nunca diré que "todos los gordos son felices".

* Bazar chino *

La invasión mundial que sufrimos por la piratería china la resumió ayer una niña apoyada en la luna de un escaparate de una tienda china.
Le decía a su madre hablando sobre una muñeca: "se parece mucho, mucho, mucho, pero no es".

* Vacaciones en Murcia *

Me comentaba ayer Javier: "Con lo tranquila que se queda Murcia ahora, sin apenas gente ni tráfico, da cosa cogerse vacaciones". Y es cierto. Paradójicamente cuando mejor se está en la ciudad es cuando todo el mundo la abandona.

* Salzillo *

He estado esta semana en la exposición "Salzillo, testigo de un siglo". Por ser uno de los artistas murcianos más importantes, porque era gratuita y porque no perdía nada por visitarla.
Pues bien: a la pésima y laberíntica instalación de las obras y sobre todo horrible ubicación e iluminación añado que si te va la necrofilia y el sadismo (como a todo buen cristiano) y los dorados, esta es tu exposión. Puro barroco.
¡Pero date prisa porque sólo le queda una semana!

* Final de un email *

Así acaba un correo electrónico que envié a Cristina el jueves pasado:

[..] no soy tan calculín como tú te crees, Cristina, y me pase lo que me pase mientras viva me moriré pensando que la vida es muy bonita, que merece la pena vivirla intensamente y que eso sólo se consigue siendo feliz con las cosas pequeñas que nos ocurren o sentimos todos los días.... por eso para mi una caricia es mucho más valiosa e importante que una sortija de diamantes...., y te aseguro que cuando a ti o cualquier persona le regalo algo, ese algo es lo más valioso que jamás pueda regalar porque contiene lo más importante para mi que en la vida una persona puede dar a otra, y es la esencia de sus sentimientos.

1Beso *

fran!:)