:: Las dos partes de mi existencia ::

por Fran el 24 febrero 2007

Ayer trataba de que Luz comprendiera lo siguiente...
Las dos partes de mi existencia


"Que la mitad de mí está perfectamente definida por mi personalidad, y esté donde esté y con quién esté siempre seré yo.
Pero hay otra mitad de mi ser la cual sólo tiene sentido si alguien puede disfrutar de ella...

En mitad de una llanura desértica, un cuadro está pintado, un libro con todas sus hojas escritas, hay una fruta fresca y madura con su textura, aroma y sabor plenos, suena un tema musical... Y aunque nadie esté allí para comprobar todo eso, ninguna de esas cosas deja de perder las características que las definen a cada una de ellas, de ser lo que son....
Pero, ¿qué pasa con la parte esencial del cuadro, del libro, de la fruta o del tema musical que tiene que ver con que alguien los disfrute?? ¿Qué pasa con un cuadro que nadie contempla, un libro que nadie lee, una fruta que no sirve de alimento a nadie o un tema musical que por mucho que se repita nadie escucha?? Que pierden parte del sentido de su existencia....

Pues eso es lo que a mí me ocurre...
Que teniendo mi personalidad ya definida e independiente del lugar y el tiempo, hay una mitad de mí que necesita de otra persona para que tenga sentido su existencia...
Alguien que me tenga como quien tiene un cuadro favorito en un museo acudiendo siempre en su búsqueda, sin cansarse de contemplarlo y que cada vez que se pone ante él descubre nuevos detalles que le fascinan...
Alguien que me tenga como el libro favorito de su biblioteca en el que cada página que lee le lleva a una nueva experiencia, intriga y pensamiento, aunque por releer de memoria se conozca ya todo el texto...
Alguien que me tenga como su fruta favorita que no se canse de saborear con los ojos cerrados, que endulce momentos de su vida y que alguno de sus bocados sean pecado y pasión....
Alguien para quien sea el tema musical con el que desee ilustrar el fondo de los mejores momentos de su vida para siempre evocarlos....
Alguien especial que no sólo aprecie y valore ese cuadro, ese libro, esa fruta y esa música por sus mil cualidades únicas, sino también por el desierto que los rodea.....
Alguien que se dé cuenta de que el tiempo resquebrajará la pintura del cuadro, arrancará las hojas del libro, pudrirá la fruta que una vez fue fresca y se llevará para siempre una melodía que nunca más sonará.............."