:: Orgullo Geminiano !! ::

por Fran el 30 enero 2006

Cástor y Pólux

Cástor y Pólux, en la mitología griega y romana, los hijos mellizos de Leda, mujer del rey espartano Tindáreo. Eran hermanos de Clitemnestra, reina de Micenas, y de Helena de Troya. Aunque ambos eran conocidos como los Dioscuros, o Hijos de Zeus, en la mayor parte de las narraciones sólo a Pólux se le considera inmortal, porque fue concebido cuando Zeus sedujo a Leda bajo forma de cisne. Sin embargo, se considera que Cástor, su hermano gemelo, era hijo mortal de Tindáreo. Ambos fueron venerados como deidades en el mundo romano, aunque también se los conceptuaba como protectores de marinos y guerreros. Vivieron justo antes de la guerra de Troya, y tomaron parte en muchos de los grandes hechos, incluido la caza caledonia del jabalí, la expedición de los Argonautas, y el rescate de su hermana Helena, llevada a cabo por el héroe griego Teseo.
Los hermanos fueron inseparables en todas sus aventuras, y cuando Idas, un ganadero, mató a Cástor por una disputa sobre sus bueyes, Pólux quedó desconsolado. En respuesta a sus plegarias en las que pedía la muerte para sí mismo o la inmortalidad para su hermano, Zeus reunió a ambos, permitiéndoles estar siempre juntos, la mitad del tiempo en el submundo y la otra mitad con los dioses en el monte Olimpo. Según una leyenda posterior, Cástor y Pólux fueron transformados por Zeus en la constelación de Géminis o los Gemelos.

Géminis (nacido entre el 21 de mayo y el 21 de junio)

El signo de géminis pertenece al elemento aire y a la cualidad mutable, por lo que puede decirse que son personas versátiles que prefieren hacer cambios continuamente. A este signo lo rige Mercurio (Hermes), planeta que rige los viajes cortos, la comunicación, la educación primaria, los hermanos, etc.
Los geminianos suelen empezar muchas cosas y no terminar ninguna ya que son muy curiosos. Es el "adolescente del zodíaco". Este signo esta relacionado con la memoria a corto plazo y todo lo que tenga que ver con transportes y comunicación.

Caracteristicas de éste signo son la dualidad y la naturaleza contradictoria. Serenos, fascinantes, inteligentes, activos en algunos casos se vuelven pesimistas y amorfos. La gran versatilidad que los distingue a veces puede ser negativa. Tienen dificultad, por ejemplo, en unirse de forma duradera y permanente a las cosas, actividades o personas. Saben ser amantes brillantes y fantasiosos, pero es siempre muy fuerte en ellos el sentido de libertad y de independencia. Los naturales de Géminis son particularmente impacientes, cambian a menudo de intereses, es grande el deseo que tienen de conocerlo todo deprisa y fascinante la capacidad de adaptarse a cada situación. Aman los juegos enigmáticos, los viajes, la vida social, la naturaleza.

Géminis es el signo de los gemelos y como tal su carácter es doble y bastante complejo y contradictorio. Por un lado es versátil, pero por el otro puede ser insincero. Suelen tener elegancia y caer en los errores de los jóvenes. Tienen la felicidad, el egocentrismo, la imaginación y la inquietud de los niños. Los geminis empiezan nuevas actividades y retos con entusiasmo, pero muchas veces les falta la constancia para realizarlos. Consideran que la vida es como un juego y buscan la diversión y nuevas situaciones.

Un géminis suele ser cortés, cariñoso, amable y generoso. A veces utilizan sus atributos para conseguir sus propios objetivos y son capaces de recurrir a la mentira sin perder su encanto con tal de obtener lo que quieren. Se desaniman con facilidad (como los niños) cuando no consiguen lo que quieren, y les gusta recibir atención, regalos y halagos. Los géminis tienen que esforzarse para no desanimarse cuando las cosas se ponen difíciles.

La inteligencia y capacidad mental de los géminis hacen que les encantan retos cerebrales y nuevos conocimientos, aunque el proceso de aprendizaje tiende a aburrirles. Tienen gran capacidad analítica.

Aunque pueden ser poco fiables, los Géminis pueden triunfar en su vida laboral. Saben utilizar muy bien el lenguaje, tanto escrito como hablado, y muchos llegan a ser grandes políticos, diplomáticos, oradores, predicadores, maestros, periodistas, abogados, escritores etc. Gracias a su capacidad de hablar y persuadir, son buenos vendedores o comerciales.

En el amor los géminis vuelven a demostrar su doble naturaleza. Tienen un lado que se entrega emocionalmente pero otro que rechaza el romanticismo. Tienden a tener relaciones de pareja cortas porque les puede llegar a aburrir la estabilidad de una pareja una vez conquistada. Suelen tener muchos amiguetes y pocos buenos amigos. Los Géminis pueden ser grandes tertulianos.
Géminis se lleva mejor con otros signos de aire como Libra y Acuario o con los de fuego (Aries, Leo y Sagitario).

Nuestro lado positivo: Adaptabilidad y versatilidad. Los Géminis son intelectuales, elocuentes, cariñosos, comunicativos e inteligentes. Tienen mucha energía y vitalidad.
Nuestro lado negativo: Superficialidad e inconstancia. Los Géminis tienen tendencia a estar a veces nerviosos y tensos y pueden llegar a ser calculadores y exigentes.

Nos gusta: Hablar, leer, hacer varias cosas a la vez. Los geminis disfrutan con lo inusual y la novedad. Cuánto más variedad en su vida, mejor.
No nos gusta: La soledad. Sentirse limitado o atado a una situación o un sitio. No disfruta con el aprendizaje en el colegio, pero tampoco le gusta estar mentalmente inactivo.


:: Ensalada de gulas y salmón ::

por Fran el 27 enero 2006

Ingredientes:
250 g de gulas
200 g de salmón ahumado
lechuga (de varios tipos)
aguacate
tomate
aceite de oliva
1 diente ajo
vinagre
perejil
cebollino
sal y pimienta
aceite de guindillas

(mmm...!)

Elaboración:
Se pica muy fino el salmón y se aliña con un poco de limón exprimido y pimienta.
Se mezcla el aguacate y el tomate, pelado y cortado en dados pequeños. Se añade el cebollino picado.

En un bol se pone el aceite de oliva, el ajo picado y unas gotas de zumo de limón. Se añaden las gulas y se mezcla bien.

Para hacer el aceite de perejil: Se separan unas hojas de perejil y se ponen en una cazuela con agua hirviendo y cuando vuelva a hervir, las retiramos y enfriamos en agua. Se escurren bien y se trituran con aceite de oliva y sal.

Se aliña la lechuga con aceite, vinagre, sal y pimienta.

Para presentar el plato, se pone en el centro un aro y en el fondo, el salmón, encima la lechuga y sobre ella, las gulas. Se retira el aro y se rodea la ensalada con el aceite de perejil, unos dados de tomate, el perifollo, etc...

Se puede servir con un poco de aceite de guindillas.

Nota: Hay que tener cuidado de no escederse con el aceite, ya que tanto el salmón como las gulas son muy grasos.

(mmmmm...!!!) ^_^

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Fuente: A Fuego Lento

:: Etiquetas musicales ::

por Fran el 25 enero 2006

La imaginación a la hora de catalogar "estilos musicales" no tiene límites...
En la sección "Crítica de discos" del Rock de Lux de este mes (núm. 236 - enero 2006) aparecen:

pop aéreo
hip hop
nu soul
jazz
rock
ynth-pop
folk-indie rock
americana
pop electro-acústico
pop
ambient-jazz
punk
jazz-pop
dj mix
gospel-funk
experimentación organizada (!?)
downtempo
bluegrass (!?)
mix
folk-pop
indie folk
post-punk
electrónica
canción
lounge
rock'n'roll (Holly Golightly)
folk pastoral electrónico (!?)
jazz
country-reggae
ska
new new romantic
experimental countrypolitan death-pop (jaja..esta es la que más gracia me ha hecho...! ¬¬ )
afro-pop
tecno-pop
música popular
folk radical (!?..siempre he asociado el folk a los jipis....jipis radicales! mmm..se me ocurren tantas cosas para radicalizar a un jipi...)
chanson
rhythm'n'blues
post-rock electrónico
post-metal
canción de autor (y de cine)
disco music
trip-pop
electro-punk
free hardcore
>rock victimista (!?)
post-rock
folk alternativo
mash-up
canción-cabaret
rock de autor
recopilación
avant-pop
avant klezmer (!!??)
folk
post-industrial
Ray Charlessoul
no wave (!?)
pop psicodélico
ambient
jazz libre
country

Moraleja: hay que oír más música (y leer menos música...)

:: "Turning The Pages" en la Biblioteca Británica ::

por Fran el 24 enero 2006

Turning the Pages allows visitors to virtually 'turn' the pages of manuscripts in a realistic way, using touch-screen technology and interactive animation. They can zoom in on the high- quality digitised images and read or listen to notes explaining the beauty and significance of each page.
There are other features specific to the individual manuscripts. In a Leonardo da Vinci notebook, for example, a button turns the text round so visitors can read his famous 'mirror' handwriting.

Galería interactiva de la Biblioteca Británica

:: Echo & The Bunnymen - Everything kills you ::

por Fran el 20 enero 2006

And when it comes
Always too late
You put the future behind you

Then when it's gone
Always too soon
You put the past in front of you, in front of you

Everything takes you
Everything aches you
Everything breaks you
Everything spills you
Everything ills you
Everything kills you

And when the world
Is never enough
Nothing at all is too much for you

And when what's real
Is always too tough
Nothing at all can touch you, touch you

Everything takes you
Everything fakes you
Everything breaks you
Everything will's you
Everything chill's you
Everything kill's you

And when your heart's in pieces
And when your heart's in pieces
It's when the world's in pieces now
the world's in pieces now
the world's in pieces now

And when it comes
Always too late
You've got the future behind you

Then when it's gone
Always too soon
You've put the past in front of you, in front of you

Everything takes you
Everything aches you
Everything breaks you
Everything spills you
Everything ills you
Everything kills you
Everything takes you
Everything makes you
Everything fakes you
Everything will's you
Everything chill's you
Everything kills you

Everything kills you

Everyone kills you

Everything kills you

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Todas las letras de Siberia en Villiers Terrace (sitio web dedicado a Echo & The Bunnymen)

Echo & The Bunnymen en AllMusic

:: Turner ::

por Fran el 18 enero 2006

(En mi primer viaje a Londres descubrí a Turner en la Tate Britain)

Joseph Mallord William Turner - Paz-Entierro en el mar (1842)

Ian Warrell, conservador de la Tate Gallery, expuso en un artículo un análisis sobre la importancia del mar en la obra de Joseph Mallord William Turner, pintor romántico y paisajista inglés. A continuación ofrecemos un fragmento de dicho artículo, publicado por la Fundación Juan March.

Óleo y agua: Turner y el mar

Cerca de un tercio de las pinturas al óleo de J. M. W. Turner tienen por tema el mar y sus orillas, y la vertiente marinera de su arte adquiere aún mayor importancia si contamos también sus acuarelas acabadas y los grabados derivados de ellas. Él mismo, desde un momento muy temprano de su carrera, sintió la necesidad de cuestionar las ideas establecidas sobre lo que se debía esperar de un paisajista, y a modo de manifiesto personal acometió con ese fin el Liber Studiorum, donde los temas «marinos» debían constituir una de las seis categorías esenciales de su paisajística personal.

No sólo quiso subrayar él mismo la importancia de los temas marinos en su arte, sino que aparentemente había algo en su carácter y en su presencia física que inducía a tomarle más fácilmente por un curtido navegante que por uno de los mayores artistas de su generación. Con frecuencia se olvida que fue como pintor de marinas como Turner inició su carrera con el envío de su primer óleo a la Royal Academy, la principal sede de exposiciones y centro de las aspiraciones artísticas en el Londres de finales del siglo XVIII. Aquella obra, Pescadores en el mar, era una pintura ambiciosa, con una demostración de virtuosismo en la iluminación nocturna de las movidas crestas y senos de las olas. Sumamente lograda, es también un claro intento de igualar a maestros acreditados.

Pero Turner era mucho más independiente que la mayoría de sus colegas y seguía sendas más radicales en la creación de sus imágenes. Aparte de apoyarse en los esfuerzos de sus antecesores, el joven Turner, con una actitud muy profesional, se propuso adquirir experiencia directa del mar. Su primer encuentro, en sus años infantiles, se produjo en una breve estancia con unos parientes en el puerto pesquero de Margate, pero ya a mediados de la década de 1790 había viajado extensamente por Gales y el sur de Inglaterra en una serie de giras para hacer dibujos, una de las cuales le llevó hasta la isla de Wight. Esas expediciones le proporcionaron el material de partida para pinturas como Pescadores en el mar, pero los apuntes tomados sobre el terreno también tenían aplicación en proyectos comerciales destinados al mercado de colecciones de estampas topográficas, que eran una manera más barata y accesible de divulgar la obra de los artistas.

El conflicto entablado entre los estados de Europa durante buena parte de los años tempranos de Turner tuvo su expresión más decisiva en la lucha por el dominio de los mares, hasta el punto de hacer inevitable cierto patriotismo en la atención del artista al mar y a la costa de Inglaterra, que de hecho eran –junto con «la muralla de madera», como se conocía a la flota– las principales defensas de la nación frente al invasor. Otros artistas de la época fueron a menudo mucho más explícitos en sus intentos de capitalizar los temores y el fervor patrióticos, pero tampoco Turner dejó pasar las ocasiones de celebrar las hazañas nacionales en el mar. Dedicaría tres de sus grandes obras, entre ellas su óleo de mayor tamaño, al famoso triunfo de Nelson en Trafalgar, adoptando en una las fórmulas de la pintura de barcos más antigua para mostrar al navío, el HMS Victory, desde tres puntos de vista: de babor, de estribor y de frente.

Otro factor que conviene tener en cuenta al contemplar las imágenes de Turner es que su vida coincide con un cambio radical en las actitudes hacia el mar. Sólo unos veinte años antes de su nacimiento, el escritor Edmund Burke (1729-1797) expresaba sin duda el sentir de muchos al ver en el mar una fuerza de la naturaleza capaz de suscitar emociones sublimes de sobrecogimiento, respeto y temor. Por su misma inmensidad, el mar no se dejaba comprender ni abarcar por las certezas ordenadoras de otras categorías estéticas admitidas, como las de lo bello o lo pintoresco. Los peligros del mar eran muy ciertos en un período en el que se cobraba muchas vidas cada año, y a quienes extraían de él su sustento se les veía bajo una amenaza constante.

Esas impresiones perdurarían hasta bien entrado el siglo XIX, pero habían empezado a cambiar en la década de 1790, cuando por primera vez se pregonaron los efectos beneficiosos de los baños de mar. La asiduidad con que Turner visitó a lo largo de su vida las localidades de Margate y Brighton le hizo ser testigo directo de esa transformación, y todo parece indicar que, a diferencia de su contemporáneo John Constable (1776-1834), no despreció las mejoras que aquellos cambios traían.

La novedosa representación de la materialidad del mar que proponía Turner le ganó admiradores e imitadores, pero su visión de las máquinas de guerra flotantes de la nación no convenció a todos. Comentaristas navales, incluidos miembros de la familia real, como el duque de Clarence y futuro rey Guillermo IV (1765-1837), se mostraron a veces disconformes con su manera de presentar los barcos. Sin embargo, sus cuadernos demuestran que no escatimaba esfuerzos por anotar con exactitud los detalles de aparejo y construcción de las naves, llegando incluso a tomar prestados dibujos de especialistas en la pintura de barcos y adquirir maquetas para consultarlas en el estudio. Ese material privado revela también que le fascinaban todos los aspectos de la vida marinera, ya fueran los uniformes de la marina, la actividad de la guardia costera encargada de reprimir el contrabando en las costas más próximas a Francia, la de los propios contrabandistas o el trabajo de los pescadores embarcados y en tierra. Tampoco escapó a su minucioso estudio la fauna marina. Esa observación de los detalles que acompañan a la vida junto al mar preside muchas de las acuarelas acabadas que ejecutó para los grabadores.

Esa habilidad para animar sus visiones de los paisajes costeros de Gran Bretaña con el tipo de habitante que realza el contenido de la presentación de un lugar es una de las características que definen la actitud de Turner hacia la topografía, y que transforman su trabajo en ese campo de simple reportaje en algo mucho más rico.

La experimentación del propio Turner en los primeros años de la década de 1820 se vio en buena medida estimulada por los aspectos técnicos de la producción de grabados. El método de conversión de sus dibujos en color a grabados a la manera negra, por ejemplo la vista increíblemente expresiva del faro de Eddystone con sus dramáticos estallidos de luz o las de «Puertos de Inglaterra» (Ports of England), tuvo un efecto profundo y liberador sobre su arte. Hasta entonces había tendido a reproducir sus imágenes mediante grabados a buril, un medio de perfiles duros que daba consistencia y resolución a la ya legendaria (y cada vez mayor) borrosidad de su estilo pictórico. El grabado a la manera negra, por el contrario, le permitía construir la composición en términos más tonales, sin insistir tanto en el detalle. Su propia serie de doce incursiones tentativas pero logradas en esa técnica calcográfica gira básicamente en torno al mar y sus orillas, iluminadas por efectos nocturnos. Totalmente desconocidas en su tiempo, en años recientes esas obras y las acuarelas vinculadas a su gestación, afines a una estética más moderna, han ejercido una atracción poderosa sobre la imaginación de los expertos.

Para los cánones de su época, hasta los cuadros terminados de Turner resultaban a veces crudos y algo inacabados, sobre todo al lado de la pulida nitidez de obras contemporáneas de artistas como Clarkson Stanfield (1793-1867), más representativas del academicismo francés y alemán que desde finales de la década de 1820 empezó a hacer notar su cristalino dominio sobre la pintura británica. Stanfield, más joven, disputó a Turner la primacía en la pintura de marinas, y de hecho sus colegas en la profesión tendían a preferirle por su mayor fidelidad técnica a los pormenores de la construcción naval, adquirida en la experiencia directa de la navegación durante su juventud marinera, aunque reconocían que no aventajaba a Turner en la capacidad de dar forma a las «sensaciones inmediatas». Esa cualidad aparentemente documental llegaría a ser la característica definitoria de las marinas tardías de Turner.

Ya en la segunda mitad de la década de 1820 había incorporado el moderno barco de vapor a su repertorio iconográfico, pero hasta la dramática pintura de 1842 no colocó aquella nueva forma de transporte en el centro de una imagen. La pérdida de barcos en el mar, y por lo tanto de vidas humanas, es uno de los temas constantes en Turner. Es obvio que para él y sus contemporáneos era algo que formaba parte de la vida, tan repetido y habitual como el descenso de la marea. Pero hay en la producción de sus últimos años una mayor violencia en la representación del mar, que sugiere que su optimismo sobre el progreso de la humanidad mediante innovaciones como el barco de vapor se templaba con una idea más sombría de las fuerzas implacables del mundo natural y del lugar del hombre en él. Su expresión más descarnada está en el tremendo esplendor de ese crepúsculo ardiente que creó para el cuadro de un barco negrero que arroja parte de su cargamento de africanos esclavizados al fondo del océano para escapar de la justicia.

La verdadera importancia del legado de Turner no ha sido aún establecida en todas sus dimensiones, en parte porque su reputación ha evolucionado a medida que cada generación descubría en él nuevos aspectos consonantes con los objetos de su interés y con su propia estética. Por ejemplo, el panorama de su producción que en 1966 ofreció el Museum of Modern Art de Nueva York puso al descubierto tipos de pintura, muchos de ellos desconocidos hasta entonces, que enlazaban con el expresionismo abstracto de los últimos años cincuenta y hacían de él un gran precursor de esos artistas. Con todo, esa visión incompleta de su influencia no impide apreciar a primera vista que en muchos aspectos la dirección de sus inquietudes personales sentó las pautas de buena parte de la pintura de paisaje que le siguió en la segunda mitad del siglo XIX. Como ya hemos dicho, al situar el foco sobre el mar en sí como tema por derecho propio, particularmente en los estudios más privados que se exponen aquí, se colocaba en la vanguardia de una nueva sensibilidad, capaz de recrearse en las aguas que ceñían la costa sin dejar de sentirse empequeñecido por ellas.

Un último aspecto desde el cual los estudios marinos de Turner señalan la esencial modernidad de sus métodos de trabajo es su habitual preferencia por hacer series de obras desde el mismo punto de vista y bajo diferentes efectos de luz o atmósfera, anticipándose en medio siglo a las famosas series de pinturas de Monet. Los ejemplos más celebrados de esa costumbre son las acuarelas terminadas que pintó en 1842 del monte Rigi cerca de Lucerna (Suiza), visto a diferentes horas en el curso de un día. Pero en sus últimos años la frecuente reclusión en Margate por problemas de salud le obligó a examinar la vista del puerto desde sus habitaciones, lo que vino a ser tema de una secuencia de estudios. La idea de un punto de vista fijo sigue encontrando aceptación en fotógrafos de nuestros días como Garry Fabian Miller (n. 1957), que se ha propuesto absorber deliberadamente en su trabajo algunas ideas de Turner.

Las marinas de Turner poseen, pues, un doble carácter, que autoriza a ver esas imágenes como registros extraordinarios de las particularidades de su experiencia, pero también considerarlas bajo una óptica menos específica como contemplaciones del color o de la forma. Una opción no excluye la otra, porque cada experiencia ofrece modos de informar y enriquecer al espectador. Decir esto es, claro está, insistir en la permanente vitalidad de la obra de Turner. La esencia de esa idea la resumió muy bien el escritor francés Théophile Thoré ya en 1863, al afirmar de él que «el sentimiento de la infinitud de la naturaleza le llevó a revelar en sus obras la infinitud del arte, y demostrar así que sigue habiendo, y siempre habrá, un arte nuevo tras los maestros del pasado».

Boletín Informativo nº 323. Fundación Juan March.

Más sobre Turner en el Webmuseum y en la Tate Britain

:: Favores ::

por Fran el 16 enero 2006

Conocer cada día a más gente a la que poder pedir al menos un favor sabiendo que te lo concederá, ¿es indicativo de ser cada día mejor persona..?

:: Inmiki ::

por Fran el 14 enero 2006

No eres convencional, tienes una sensibilidad que me resulta ¿chocante? Mmm..No sé.. Tus ojos ven más allá, pero no dejan ver.. ¿Qué dices de que tienes que montar el cinexín en tu casa?

:: Calendario 2006 ::

por Fran el 11 enero 2006

Muy bueno y útil el calendario 2006 de El Mundo. Me ha servido para saber definitivamente que el lunes siguiente a San José es fiesta en Murcia :D

:: Comienza fotoencuentros 2006 ::

por Fran el 09 enero 2006

fotoencuentros 2006

El único evento cultural que me haría venir a Murcia de vivir fuera... fotoencuentros 2006

:: Paris, Texas de Wim Wenders (1984) ::

por Fran el 07 enero 2006

..desde que vi Apocalypse Now ninguna película me había sacudido tanto..Hay obras de arte que pasan por delante de ti, y otras que te atraviesan...

Paris, Texas
Gracias, Andrea.

"Paris, Texas" en IMBd
Paris, Texas Fan Site

:: 2006 ::

por Fran el 05 enero 2006


Feliz 2006

Deseo: el de siempre.